El Perú es un país en el que no existe una conciencia sobre la situación de la infancia, que, para un significativo sector de la población, es una situación dramática. Esa falta de conciencia ha llevado a que no se invierta en los niños lo que debería invertirse para asegurarles un desarrollo adecuado. Los niños no votan, no protestan, no hacen huelgas, no toman carreteras, por eso siempre están postergados, al margen de la agenda política. No se invierte en los niños, ni en sectores como educación o salud, porque el producto de esa inversión se ve después de varios años; en cambio, invertir en carreteras es políticamente más rentable, porque el producto de esa inversión se ve en el corto plazo. La inversión en la infancia siempre se deja para después, pero es urgente invertir ahora, no mañana, en los niños y niñas, porque ellos existen hoy y tienen derecho a crecer en buenas condiciones y ser felices
Pero la inversión en la infancia no tiene que ver únicamente con un tema de sensibilidad social, de humanidad, que es algo elemental, sino, también, de desarrollo económico. Sin una adecuada inversión en la infancia, que les asegure a los niños y niñas un crecimiento físico y mental saludable y una educación de calidad, no puede haber un desarrollo económico sostenible. La relación inversión en la infancia - desarrollo económico es inseparable.
Se habla mucho de cifras macroeconómicas, pero muy poco del ser humano, de los niños y su futuro. Hay que humanizar los presupuestos, invertir tomando en cuenta las necesidades de la población. No se puede hablar de un exitoso crecimiento económico si, paralelamente, se mantienen altos niveles de desnutrición infantil y graves problemas para acceder a una educación de calidad.
Hay que invertir urgentemente en salud, educación, nutrición, en combatir la anemia, para lograr que los niños se repongan, porque de lo contrario no tienen futuro. Pero cuando escuchamos las cifras presupuestales, esos temas se dejan de lado. Temas como nutrición e infancia están muy relegados en la inversión pública, se les dedican poquísimos recursos. No existe una política nacional de inversión en la infancia y eso es un grave problema.
El Grupo Impulsor de Inversión en la Infancia nace para promover una conciencia nacional de la impostergable necesidad de invertir en nuestros niños y niñas, en su alimentación, su salud, su educación. Esto es una necesidad humana y económica. Como parte de su tarea para promover esta conciencia nacional y colocar el tema de la inversión en la infancia como una prioridad en la agenda pública nacional, el Grupo Impulsor de Inversión en la Infancia ha organizado, para este jueves 12 de noviembre, el Encuentro Nacional sobre la Prioridad de la Inversión en la Infancia como Factor Clave para la Erradicación de la Pobreza y el Desarrollo Sostenible, que se realizará en la Casona de la Universidad Mayor de San Marcos.
En este encuentro nacional, en el que participarán importantes especialistas en desarrollo social y económico, así como líderes regionales y autoridades nacionales, se debatirán temas cruciales, como salud infantil; educación en la primera infancia; economía, inversión y gasto social en programas para la primera infancia; y responsabilidad social y ciudadana para la inversión efectiva en primera infancia. Se requiere mejorar con urgencia tres aspectos fundamentales del desarrollo infantil: la alimentación y nutrición, combatiendo la desnutrición y la anemia que afectan el desarrollo físico y mental de miles de niños y niñas; la salud; y la educación.
La importancia que tiene este encuentro nacional sobre la primera infancia, radica en reunir importantes personalidades intelectuales y con capacidad de decisión política, para reflexionar en torno a la situación de la infancia y la necesidad de priorizar en las políticas públicas la atención a las necesidades de este sector de la población.
Creemos que este evento sobre la infancia del 12 de noviembre es muy importante mirando al futuro del Perú, porque estamos convencidos que la mejor inversión frente a la lucha contra la pobreza es invertir en la infancia.
RP Gastón Garatea Coordinador del Grupo Impulsor de Inversión en la Infancia. Fue Presidente de la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza. Fue presidente de la Conferencia de Religiosos del Perú y vicepresidente de la Conferencia Latinoamericana de Religiosos. Ha sido director del Colegio Recoleta y del Instituto de Pastoral Andina, en el Cusco. También fue comisionado de la Comisión de la Verdad y Reconciliación.
AGENDA POR LA INFANCIA
NOVIEMBRE 2009
5 y 6 de noviembre
Reunión Central del Consejo Nacional de Educación, Lima.
5 y 6 de noviembre
V Encuentro Nacional de Regiones “Gestión que asegura aprendizajes de calidad con equidad” organizado por el Consejo Nacional de Educación (CNE). Auditorio Carlos Mariotti del Instituto Peruano de Acción Empresarial (IPAE), Av. La Marina cuadra 16 s/n, Pueblo Libre.
Del 5 al 7 de noviembre
Encuentro Nacional de Arte, Educación e Interculturalidad. Organizan: ONG Warmayllu y Comunidad de Niños. Lugar: Facultad de Arte, Universidad Católica (Av. Universitaria 1801, San Miguel). www.warmayllu.org/encuentro- www.encuentroeducacionarte.blogspot.com
Del 6 al 8 de noviembre II Congreso Nacional de Educación Inicial: Educar para ser Feliz… Un Nuevo Acercamiento a la Infancia. Organiza: Asociación de Promotores de Educación Inicial – APEIP. Lugar: Centro de Convenciones Daniel Alcides Carrión (Esquina Av. 28 de Julio y Calle Grimaldo del Solar, Miraflores).
ENTREVISTA
PATRICIA TEULLET “Invertir en la infancia debe ser el primer paso para que el país tenga futuro”
Entrevista: Carlos Noriega
Patricia Teullet, economista y gerente general de la Sociedad de Comercio Exterior del Perú (Comex Perú), opina sobre la relación entre inversión en la infancia y desarrollo económico, la política económica y su impacto social, el rol de la empresa privada en la inversión social, entre otros temas.
¿Cuál es la importancia que tiene la inversión en la infancia en el desarrollo del país?
Si se quiere que un país tenga futuro se debe arrancar con el tema de la infancia. Invertir en la infancia debe ser, definitivamente, el primer paso que tenemos que dar. La mayor parte de las veces este tema se deja de lado y se actúa cuando ya es demasiado tarde.
¿Los temas sociales han estado en la cola de las prioridades del sector público y de las políticas económicas?
De 78 muertos por cada mil nacidos vivos en 1990, la mortalidad infantil se ha bajado, en el 2007, a 20 por cada mil nacidos vivos. Eso significa que algo bueno se ha hecho…
¿No cree que más allá de algunos avances todavía queda mucho por hacer en el terreno social, y específicamente en el del bienestar de la infancia?
Ciertamente se pudo haber hecho más. Siempre se puede hacer más. Sin duda, me parece que fuera de que tenemos que reconocer los resultados en la reducción de la pobreza, no podemos contentarnos con lo que tenemos. Es cierto que la infancia está relegada, no es un tema que esté permanentemente en la agenda.
¿Por qué cree que el tema de la infancia está relegado en la agenda política del país?
Será porque los niños no votan, no toman carreteras, no hacen huelgas. Eso es lamentable. La inversión social rinde en el largo plazo y eso no la hace atractiva para los políticos. Se tiene que ser un estadista para invertir en temas sociales, y eso es lo que nos falta.
¿Cuál es la rentabilidad económica de invertir en la infancia?
Es enorme. Económicamente siempre es rentable. Un ejemplo: cuesta más curar a las personas que están mal nutridas y no pueden trabajar, que invertir en nutrición.
¿Si no hay una adecuada inversión en temas como educación o nutrición, se corre el riesgo de no contar con el capital humano para poder sostener un crecimiento económico?
Ese problema ya se está dando. Hay una brecha enorme. Los países asiáticos están invirtiendo muchos recursos en capacitar a su población, mientas que nosotros tenemos bastante descuidada esta área. El mundo de hoy exige altos estándares. No solamente se trata de educación básica, pero si tenemos niños que no saben leer, o que cuando leen no entienden lo que leen, no vamos a poder hacer nada. Es difícil pensar que se pueda construir sobre esa base.
¿Por qué el desarrollo social no ha ido a la par del desarrollo económico que ha tenido el país en los últimos años?
Yo creo que sí han ido a la par. Ambos han venido juntos, de forma natural. Y ha habido programas de gobierno para reforzar el desarrollo social…
¿El desarrollo social de los últimos años le parece adecuado?
Siempre será insuficiente y siempre se puede hacer más. Se puede mejorar muchísimo el servicio de salud y la educación. Ahí todavía hay un espacio muy grande. Debe incrementarse y hacerse más eficiente la inversión en salud, educación e infraestructura. Creo que una de las mayores dificultades que ha habido para que el desarrollo no haya sido mejor, es la equivocada política del gobierno de castigar la función pública, de no convocar a los mejores para ejercer los cargos públicos. Una gerencia mucho más dura empresarialmente en las áreas sociales, hubieras permitido mayores avances en el desarrollo social.
El modelo económico es cuestionado porque no se ha reflejado en un desarrollo social significativo… Yo creo que el crecimiento económico sí se ha reflejado en una mejora social. En los últimos años hemos tenido los mayores avances en temas de reducción de la pobreza, lo que está asociado al crecimiento económico. Hay dos factores que influyen en la mejora de los indicadores sociales: el crecimiento económico y la redistribución, que en el corto plazo representan un 70% y un 30%, respectivamente, en esa mejora. Pero en el largo plazo, el factor realmente relevante es el crecimiento económico, con un 97% de influencia en la mejora de los indicadores sociales. Entonces, sin crecimiento económico no es posible, de ninguna manera, tener una mejora en los indicadores sociales.
Pero el modelo económico ha abierto más las brechas sociales.
Es verdad que se ha abierto la brecha entre los que están arriba y los que están abajo, pero todos han mejorado, y los que están abajo también están mejor que antes.
¿Es sostenible un modelo que va incrementando la brecha social?
Ese es un efecto temporal. Cuando hay un aumento fuerte en el crecimiento económico, temporalmente se amplía la brecha social, pero en la medida que el crecimiento se mantenga en el tiempo esa brecha se va a cortar. El crecimiento en el Perú también ha estado asociado con mejoras en la infraestructura, que están cerrando la brecha social, que está incorporando comunidades que antes estaban fuera a los mercados.
La Comisión del Congreso que dirige Jorge del Castillo ha formado un grupo de 68 economistas, entre quienes figura usted, para monitorear la crisis económica. ¿No debería formarse un grupo similar para monitorear el impacto social de la crisis económica?
Este grupo, que tiene un mandato del Congreso, también va a monitorear el tema social, verá qué medidas se deben tomar para palear el impacto social de la crisis, para permitir una mayor inclusión social cuando retorne el crecimiento económico. Carlos Amat tiene a su cargo esta parte de inclusión social.
¿Cuál es el rol del sector privado en el tema de la inversión en la infancia, en la inversión social?
El sector privado está sumamente activo en tratar de construir redes y proyectos importantes. Existen programas como Empresarios por la Educación, que está tratando de subir el nivel de los maestros. Los del sector privado son esfuerzos que acompañan, pero no resuelven. El empresariado nunca va a reemplazar al Estado. El rol del Estado es fundamental. La mayor responsabilidad de las empresas es generar los ingresos suficientes para que tributen más. Con esos ingresos por tributos, el Estado debería cumplir su rol redistributivo.
¿El sector privado tiene un nivel de conciencia de responsabilidad social?
Creo que hay de todo entre el empresariado. Hay empresas muy conscientes, que realmente se involucran, pero hay otras empresas que cumplen a regañadientes su rol social, que tratan de evitarlo. El tener exportaciones es probablemente la mejor forma de tener altos estándares de calidad, no solo del producto, sino también del tratamiento de la mano de obra, del respeto por el ambiente, porque los compradores exigen certificaciones de que ese producto ha sido elaborado cumpliendo las normas ambientales y laborales, que no han habido abusos.
¿Cómo quisiera ver al país dentro de unos años?
A mí me encantaría ver un país que tuviera cubiertas las necesidades básicas, un país con una cobertura cercana al 100% en temas de saneamiento, donde hayan facilidades de telecomunicación, donde el trasporte público funcione bien y donde no tengas que ir a una escuela particular para que tus hijos reciban una buena educación.
Responsabilidad Social Empresarial Alli Micuy: Programa de Intervención Familiar
Ally Micuy, programa de intervención familiar que cuenta con el apoyo financiero de de la compañía minera Antamina y ejecutado por ADRA Perú y Caritas Perú, ha disminuido en los dos años de su ejecución, según la propia compañía minera, en 6,92% la desnutrición crónica en niños menores de 3 años, en el departamento de Ancash.
Ally Micuy, término que en quechua significa “Buen Alimento”, se ha implementado en las 20 provincias de la región Ancash, y tiene una cobertura de 31,231 niños, 25,610 familias y 3,626 madres gestantes.
El programa cuenta con 206 profesionales de la salud, 410 técnicos y 1,269 voluntarias de las comunidades, denominadas Agentes Comunitarias de Salud y Educadoras Comunales en Nutrición, que luego de ser capacitadas enseñan a otras mujeres de sus comunidades sobre estos temas. Además, se implementó una unidad móvil con equipamiento médico para las zonas de mayor pobreza.
Este proyecto social, que se inició en 2008 y estará en vigencia hasta el 2010, ha presentado durante su primer año una inversión aproximada de 6.9 millones de dólares, que para el segundo año llegará a 7.7 millones de dólares.
El programa social Ally Micuy tiene como finalidad mejorar la salud de las familias mediante la capacitación de las mujeres en sanidad y nutrición, a través de una estrategia de mejorar las prácticas de alimentación; el cuidado y atención de la salud; mejorar las condiciones de vivienda; promover comunidades y municipios saludables; y generar ingresos para las familias de la zona.
Las acciones consisten en dotar, a cada vivienda, de suministro de agua segura y condiciones para mejorar la higiene, como un depósito de residuos y un área específica para la cocina. El programa también ha promovido la implementación de huertos familiares para mejorar la alimentación.
En la zona de costa se han llevado a cabo actividades productivas de artesanía y tejido, que generan un ingreso económico adicional a las familias. En la sierra se enfatizó la crianza de cuyes y aves de corral, para mejorar la alimentación de los niños. Asimismo, se efectuaron campañas de salud para detectar los casos de parasitosis y de anemia, y también se evaluó el desarrollo psicológico e intelectual de los niños.
“Desde la implementación del programa Ally Micuy en la región de Ancash, la incidencia de la diarrea aguda disminuyó de 24,30% a 16,69%, la lactancia materna exclusiva pasó de 75,58% a 86,96%, la cobertura de vacunación creció en el primer año de 76,31% a 88,60% y durante este segundo año se elevó a 96,06%. El parto institucional se incrementó de 58,50% a 70,75% en el primer año, y en la actualidad se encuentra en 82,50%”, asegura Dante Rodríguez, coordinador del área de salud de Antamina.
Ally Micuy quedó en el primer puesto en el concurso “Solidaridad e Integración” organizado por Radio Programas del Perú (RPP), y recibió el “Premio Desarrollo Sostenible” de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía.